📆 Lima, 24 de enero del 2023

El golpe de calor o insolación es una afección corporal que ha cobrado mucha importancia en los últimos años, sobre todo considerando el fuerte impacto climático que ha sufrido el planeta.

De hecho, es muy frecuente que en el verano o en zonas muy calientes se vean personas que sufren desmayo por golpe de calor. Además de ello, este choque térmico al cuerpo puede llevar al daño de órganos vitales o la muerte.

¿Cuáles son los síntomas de insolación en adultos? ¿Qué causa un shock de calor? ¿Cómo se trata? Y, más importante, ¿cómo evitarlo? Aquí te lo contamos.

¿Qué es un golpe de calor?

El golpe de calor o choque de calor es un trastorno físico que ocurre por una alta temperatura en el cuerpo, que va desde los 40°C (104 °F) en adelante, y que se produce por una exposición prolongada del cuerpo a altas temperaturas o por esfuerzos físicos en climas calurosos.

Aunque no lo parezca, la insolación es una afección que debe tratarse con urgencia porque puede dañar órganos vitales, músculos e incluso, la muerte.

Síntomas de golpe de calor o insolación

Los síntomas que caracterizan a un golpe de calor son:

  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas y vómitos.
  • Fiebre por insolación.
  • Respiración acelerada.
  • Ritmo cardíaco muy acelerado.
  • Piel enrojecida por el aumento de la temperatura corpórea.
  • Confusión mental, vértigo, agitación, irritabilidad, mareos, dificultad para hablar, delirio, convulsiones y hasta el coma.

Sudoración excesiva con piel caliente y seca, aunque, en el caso de ejercicios extenuantes, la piel se humedece.

Causas del golpe de calor

Un golpe de calor o insolación puede ser ocasionado por:

  • Esfuerzo físico en espacios muy calurosos.
  • Uso excesivo de ropa, lo que ocasiona que la piel no transpire.
  • No consumir suficiente agua durante el día, sobre todo cuando hace mucho calor.
  • Exposición prolongada del cuerpo a temperaturas de 40°C (104 °F) o más y mucha humedad.
  • Consumo excesivo de alcohol, ya que afecta la capacidad del cuerpo de regular la temperatura.

Factores de riesgo de un golpe de calor

Los expertos han indicado que cualquier persona puede sufrir un golpe de calor, por lo que siempre debes tener ciertos cuidados para protegerte del sol.

Sin embargo, hay condiciones que aumentan el riesgo de padecer insolación, y estas son:

  • Niños y personas de 65 años de edad o más.
  • Pacientes con enfermedades cardíacas o pulmonares.
  • No tener aire acondicionado en climas muy calurosos.
  • Hacer deporte o cualquier actividad física en climas calurosos.
  • Las olas de calor o pasar de un ambiente con aire acondicionado al exterior caluroso.

El consumo de medicamentos, como vasoconstrictores, betabloqueadores, diuréticos, antidepresivos o antipsicóticos.

Tipos de golpes de calor

Existen dos tipos de golpe de calor que una persona puede sufrir:

  • Golpe de calor pasivo o clásico: es aquel shock de calor que se ocasiona por la exposición prolongada y/o repentina del cuerpo humano al calor del ambiente.

Golpe de calor activo o por esfuerzo: es el choque de calor producido por realizar esfuerzo físico extremo en climas muy calurosos.

¿Cómo diagnosticar un shock de calor?

Solo un médico puede diagnosticar si padeces de insolación, y para ello se vale de los siguientes exámenes y pruebas:

  • Medición de la temperatura rectal.
  • Análisis de orina.
  • Análisis de sangre.
  • Radiografías.
  • Pruebas para verificar el funcionamiento de tus músculos.

Consecuencias del golpe de calor

El golpe de calor y agotamiento por calor produce fiebre, pero esta es solo una de las consecuencias que puedes sufrir.

Además de ello, tus órganos vitales, como riñones, corazón, músculos o cerebro pueden sufrir graves daños, dependiendo del tiempo que permanezca la temperatura corporal alta.

Por otro lado, si no recibes un tratamiento rápido y adecuado, puedes perder la vida.

Tratamiento para el golpe de calor

La clave para recuperarse de un golpe de calor es enfriar el cuerpo, por lo que el tratamiento de la insolación tiene como objetivo disminuir la temperatura corporal y establecerla entre los 36,10°C (97°F) y 37,20°C (99°F).

Para ello, el médico especialista seguirá alguno de los siguientes procedimientos:

  • Sumergir al paciente en agua fría: sin duda, es el tratamiento más eficaz para combatir la insolación, ya que un baño de agua fría o helada disminuirá la temperatura corporal casi que de inmediato y evitará lesiones a los órganos o la muerte.
  • Enfriar el cuerpo con técnicas de evaporación: se vaporiza agua helada o fría mientras se abanica aire caliente al cuerpo del paciente, lo que hace que el agua fría se evapore y enfríe la piel.
  • Usar mantas de enfriamiento o hielo: también se puede utilizar una manta especial para enfriar al paciente o aplicar hielo en zonas como la ingle, la espalda, el cuello y las axilas.

Detener los escalofríos con medicamentos: cada uno de los tratamientos descritos ocasionarán escalofríos, por lo que tu médico tratante puede recetarte un relajante muscular.

¿Cómo evitar un golpe de calor?

Aunque saber cómo recuperarse de un golpe de calor es importante para salvar tu vida, debes tener claro que es mucho mejor la prevención del golpe de calor.

Puedes evitar esta afección a toda costa con medidas sencillas y a tu alcance. Así que aquí te damos cinco consejos para evitar un golpe de calor.

1. Usa ropa fresca y holgada

Usar ropa un poco holgada y que no se ciña tanto al cuerpo, permite que este pueda enfriarse de manera adecuada.

Además, utiliza ropa fresca y de colores claros, sobre todo si estás en verano o si vives en ciudades muy calurosas.

2. Evita la exposición a los rayos UV del sol

El sol puede aumentar tu temperatura corporal muy rápido y causar una deshidratación que te genere un ataque de calor casi inminente. Así que, utiliza protector solar y no te expongas durante mucho tiempo a los rayos ultravioleta del sol.

3. Mantente hidratado consumiendo mucho líquido

Si tu cuerpo tiene suficiente agua, podrás sudar con facilidad y regular tu temperatura corporal. Por lo tanto, bebe entre 2 y 3 litros de agua por día.

4. Aclimata el cuerpo en horas calurosas

Controla el tiempo consecutivo que pasas trabajando en ambientes calurosos o haciendo ejercicios.

Puedes realizar tus actividades en estas condiciones por 30 minutos consecutivos, aclimatarte por dos minutos y proseguir.

5. Evita los ejercicios en espacios muy calurosos

Haz ejercicios en espacios frescos, donde tu cuerpo esté bien aclimatado para tus entrenamientos.

Correr o levantar pesas en espacios con demasiado calor no te ayudará a perder peso o rendir más; solo te generará un golpe de calor.

En resumen, puedes evitar los golpes de calor evitando la exposición prolongada del cuerpo a ambientes calurosos y manteniéndote bien hidratado.

Recuerda que es importante visitar a tu médico con regularidad para revisar que tu edad y otros factores médicos no den como resultado un golpe de calor. Puedes reservar una cita a través de nuestro portal Mi Vida San Pablo. Y si estás sufriendo un golpe de calor, acude de inmediato al área de emergencias. ¡En Clínica San Pablo estamos preparados para atenderte!