📆 Lima, 28 de diciembre del 2022

Estudios afirman que en la época de navidad las personas suben un promedio de 3 kg de peso, lo que ocasiona en muchas de ellas hígado graso no alcohólico y la necesidad inminente de tratamiento.

La esteatosis hepática, como también se la conoce, es capaz de generar un intenso dolor en el abdomen y mucha fatiga, lo que a veces puede ignorarse por pensar que es por la cena navideña y la alimentación de la época.

Sin embargo, no deben omitirse las alarmas de esta afección, sino que se debe acudir a un especialista en Gastroenterología lo antes posible, porque puede convertirse en cirrosis.

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol también lleva al hígado adiposo o graso.

¿Cómo identificar esta enfermedad gastrointestinal? ¿Qué síntomas presenta? ¿Qué la causa? ¿Cómo saber si la tienes? Y, más importante, ¿cuál es el tratamiento?

Respondamos a estas preguntas a continuación.

¿Qué es el hígado graso?

Es una enfermedad en la que se acumula grasa en el hígado y en sus células hepáticas de manera excesiva, ocasionando un mal funcionamiento del sistema gastrointestinal y el hígado.

Cabe destacar que los pacientes que no se tratan el hígado adiposo a tiempo desarrollan esteatohepatitis no alcohólica (NASH), una grave inflamación del hígado que se convierte en cirrosis y en insuficiencia hepática.

Síntomas de hígado graso

Los síntomas de hígado graso inflamado son:

  • Fatiga.
  • Picazón.
  • Náuseas.
  • Cansancio.
  • Palmas rojas.
  • Bazo agrandado.
  • Pérdida del apetito.
  • Hinchazón abdominal.
  • Sangrado gastrointestinal.
  • Ictericia o color amarillo en ojos y piel.
  • Acumulación de líquido en abdomen y piernas.
  • Vasos sanguíneos que se agrandan debajo de la piel.
  • Dolor en la parte superior derecha de la zona abdominal.

Cabe destacar que, en muchos casos, los pacientes no suelen presentar síntomas graves, pero sí el dolor abdominal.

Causas de hígado graso

Los expertos en medicina gastrointestinal no saben por qué algunas personas padecen de hígado graso tipo 1 y otras con la misma alimentación no.

Y tampoco se ha determinado el detonante que lleva a esta afección a hígado graso tipo 2 o cirrosis.

Sin embargo, se ha asociado el hígado adiposo a las siguientes causas:

  • Sobrepeso.
  • Diabetes tipo 2.
  • Síndrome metabólico.
  • Consumo excesivo de grasa.
  • Se asocia a factores genéticos.
  • Triglicéridos altos en la sangre.
  • Muy bajos niveles de colesterol HDL.
  • Acumulación excesiva de colesterol LDL.
  • Una mala dieta que ocasiona mal funcionamiento del aparato digestivo.
  • Hiperglucemia o azúcar alta en la sangre, lo que se asocia a prediabetes.
  • Resistencia de las células a absorber el azúcar por la estimulación de la célula insulina.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo que pueden ocasionar la enfermedad del hígado graso severo no alcohólico o NAFLD son:

  • Obesidad
  • Colesterol alto.
  • Hipotiroidismo
  • Diabetes tipo 2.
  • Apnea del sueño.
  • Hipopituitarismo
  • Personas mayores.
  • Grasa en el abdomen.
  • Síndrome metabólico.
  • Mucho triglicérido en la sangre.
  • Síndrome de ovarios poliquísticos.

Tipos de problemas de grasa en el hígado

La esteatosis hepática puede ser de dos tipos: primero, por el exceso de grasa en el hígado que no se procesa de la forma adecuada y, segundo, por el consumo desmedido de bebidas alcohólicas.

Analicemos cada una de ellas y veamos sus principales diferencias.

Hígado graso no alcohólico (EHGNA)

Son problemas de funcionamiento del hígado que no se relacionan al consumo de alcohol, lo que la relaciona con el sobrepeso o una alimentación desbalanceada de grasas.

Se puede presentar en dos grados:

  • Grado simple: se observa grasa en el hígado, pero ninguna o muy poca inflamación en zona, nada de daño en las células.
  • Esteatosis hepática no alcohólica: se presenta con grasa, inflamación y fuertes daños en las células del hígado. Esto puede transformarse en fibrosis o cicatrización en el hígado, lo que a su vez lleva a la cirrosis o al cáncer de hígado.

Hígado graso alcohólico

Como indica su nombre, es un tipo de esteatosis hepática que se presenta en pacientes con un alto grado de consumo de alcohol.

Aunque el hígado tiene la capacidad de eliminar parte del alcohol, en el proceso de descomposición se generan partículas y desechos que son dañinos para el sistema humano.

Las consecuencias son células del hígado debilitadas, inflamación grave del órgano y debilitación de las defensas del cuerpo.

Por lo tanto, si eres un consumidor recurrente de alcohol, debes considerar que tu hígado se está deteriorando paso a paso y que, cuando menos lo esperes, una cirrosis o un cáncer pueden acabar con tu vida.

¿Cómo saber si tienes hígado graso?

Para detectar si tienes hígado graso moderado o grave, debes considerar si eres un consumidor recurrente de alcohol, si tus padres padecieron esta enfermedad o si consumes demasiada grasa.

Si has dicho que sí a alguna, analiza tus síntomas gastrointestinales en los últimos meses.

¿Sientes dolor en la parte superior derecha de tu abdomen?

¿Tienes fatiga, náuseas y/o pérdida del apetito?

Entonces lo mejor sería que acudieras a un gastroenterólogo para un análisis profundo de tu hígado.

En una consulta especializada, el médico realizará una serie de preguntas para conocer…

  • Tu historial médico.
  • Medicamentos que consumas.
  • Afecciones médicas que tengas.
  • Si consumes o no alcohol y con qué frecuencia.
  • Cambios recientes que hayas tenido en tu salud.

Con esta información determinará si es patente realizar una serie de procedimientos médicos que determinarán si tienes y a qué se debe el hígado graso, como:

  • Exámenes físicos.
  • Pruebas de sangre.
  • Biopsia hepática del hígado.
  • Estudios por imágenes, como ultrasonidos, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas.

¿Cuándo es momento de consultar al médico?

Lo ideal es acudir al médico apenas empieces a sentir los síntomas descritos para evitar que la enfermedad avance y empeore.

Tratamiento para hígado graso

Seguro quieres saber con qué se quita el hígado graso de una vez por todas, y debemos decirte que no existe un tratamiento médico comprobado para curar esta enfermedad.

Entonces, ¿no hay solución alguna?

Pues, en el caso del hígado adiposo no alcohólico, los gastroenterólogos recomiendan perder peso, llevar una alimentación rica en fibras y hacer ejercicios porque así se reduce la grasa del hígado, la fibrosis y la inflamación.

Por supuesto, quizás tu médico de cabecera decida recetarte algún medicamento para calmar los síntomas, como el dolor.

Pero debes tener claro que esto no curará la esteatosis hepática.

Y en el caso de la enfermedad esteatosis hepática por alcohol, lo que debes hacer de inmediato es dejar de consumir alcohol.

En la actualidad, se investiga si la vitamina E o algunos medicamentos para la diabetes pueden ayudar a curar esta afección, pero no se ha comprobado nada.

Complicaciones del hígado con grasa

La principal complicación del hígado adiposo es la cirrosis, una cicatrización tardía del hígado que puede terminar en cáncer.

Hay que recordar que el hígado se inflama en respuesta a alguna lesión hepática que surja.

Y, cuándo éste reduce la inflamación, comienza a producir cicatrización o fibrosis en la zona, lo que, si no se controla, puede afectar todo el tejido hepático y causar:

  • Confusión.
  • Somnolencia
  • Cáncer en el hígado.
  • Dificultad para hablar.
  • Insuficiencia hepática terminal.
  • Ascitis o acumulación de líquido en abdomen.
  • Hinchazón descontrolada de las venas del esófago.

¿Cómo prevenir problemas con el hígado graso?

Para reducir el riesgo de padecer hígado adiposo en todos sus tipos, los expertos recomiendan:

  • No consumir alcohol.
  • Haz ejercicios, aunque tengas tu peso ideal.
  • Mantener un peso adecuado a tu estatura y sexo.
  • Vacúnate contra la gripe, hepatitis A y B y neumococo.
  • Tener una dieta saludable rica en frutas, cereales, verduras y grasas saludables. Y no consumir demasiada sal y azúcar.

En conclusión, los problemas de grasa en el hígado pueden afectar tu calidad de vida y conducirte a la cirrosis y cáncer de hígado.

Por eso, si sientes algunos de los síntomas de esta enfermedad, no dudes en pedir una cita con un especialista de Gastroenterología de la Clínica San Pablo. Estaremos encantados en ayudarte.