📆 Lima, 01 de setiembre del 2022

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que algunas mujeres desarrollan durante el embarazo. Alrededor del 2 al 10% de las futuras madres desarrollan esta enfermedad, considerada una de las más comunes del embarazo.

Por ello, hoy en la Clínica San Pablo profundizaremos sobre esta enfermedad que relaciona la diabetes y la gestación, con el fin de ayudarte a saber cómo tener un embarazo saludable y cuidar la salud de tu bebé.

¿Qué es la diabetes gestacional?

La diabetes mellitus gestacional es el tipo de diabetes que se diagnostica por primera vez durante el embarazo, es decir, en mujeres que nunca presentaron esta enfermedad.

Al igual que en otros tipos de diabetes, la diabetes gestacional produce un nivel alto de glucosa en la sangre, lo cual puede afectar tanto a la madre como a su bebé.

Por lo general, este tipo de diabetes aparece en la mitad del embarazo, por lo que los médicos suelen hacer pruebas entre las 24 y 28 semanas de gestación.

Síntomas de diabetes gestacional

En la mayoría de los casos, la diabetes gestacional no produce ningún síntoma perceptible. Pero puede haber algunos síntomas leves como el aumento de la sed o tener que orinar con mayor frecuencia.

Sin embargo, será necesario conocer los antecedentes médicos y factores de riesgo de la madre, así como realizar una prueba para tener un diagnóstico definitivo.

Causas de la diabetes gestacional

Los cambios hormonales durante el embarazo pueden causar que las células no respondan tan bien a la insulina. Para la mayoría de las futuras madres, eso no representa ningún problema ya que simplemente el páncreas crea más insulina. Sin embargo, en otras mujeres los niveles de azúcar en su sangre se elevan demasiado. Es entonces cuando aparece esta enfermedad.

En la mayoría de los casos, este tipo de diabetes desaparece cuando el bebé nace, pero una vez que la madre ha tenido la enfermedad, tiene más riesgo de que aparezca en otros embarazos y también de desarrollar diabetes del tipo 2 más adelante.

Los factores de riesgo para desarrollar diabetes gestacional son:

  • Obesidad (índice de masa corporal por encima de 30).
  • La madre es mayor de 35 años.
  • Diabetes gestacional en un embarazo anterior.
  • Azúcar en la orina (la glucosa en la orina se comprueba en todas las visitas prenatales).
  • Antecedentes familiares.
  • Presión sanguínea alta.
  • Síndrome de ovario poliquístico.

Diagnóstico de diabetes gestacional

Para detectar la diabetes gestacional es muy importante realizar pruebas a la madre durante el embarazo. Estas pruebas incluyen la prueba inicial de exposición a la glucosa y la prueba oral de tolerancia a la glucosa (OGTT).

Las mujeres embarazadas reciben este examen de detección durante el segundo trimestre, a partir de la semana 24 de gestación. Sin embargo, si presentan mayor factor de riesgo el médico podría solicitar realizar la prueba antes.

Si los niveles de glucosa en la sangre son demasiado altos al inicio del embarazo, este resultado podría indicar que la paciente padece de diabetes tipo 1 o tipo 2 y no diabetes gestacional.

 ¿Cómo puede afectar mi embarazo y a mi bebé?

La gran mayoría de las mujeres que padecen diabetes durante el embarazo tienen bebés sanos. Sin embargo, si la diabetes gestacional no se trata adecuadamente puede tener consecuencias muy serias para tu bebé a corto y largo plazo.

Cuando aparece la diabetes gestacional, hay mucho azúcar circulando por la sangre que le llega directamente al bebé. Eso obliga al páncreas de tu bebé a producir más insulina para procesar la glucosa. El exceso de azúcar e insulina en la sangre puede hacer que tu bebé engorde mucho mientras aún está en el útero.

Si el bebé es muy grande, el parto vaginal puede ser más difícil o puede requerirse una cesárea. Dar a luz a bebés muy grandes puede también producir heridas y lesiones en la vagina o bien requerir una episiotomía grande (corte en la parte exterior de la vagina).

Las mujeres que sufren esta condición también pueden tener más riesgo de desarrollar preeclampsia, especialmente si padecían de obesidad antes de quedar embarazadas o si sus niveles de azúcar en la sangre no están muy bien controlados.

La comprobación de los niveles de azúcar en la sangre del bebé y la administración de glucosa por vía intravenosa, si es necesario, pueden prevenir problemas serios, como convulsiones, coma y daño cerebral.

El bebé también podría tener un riesgo mayor de desarrollar problemas de respiración, desarrollar policitemia (un incremento de los glóbulos rojos en la sangre) e hipocalcemia (poco calcio en la sangre), sobre todo si no se tenían bien controlados los niveles de azúcar en la sangre de la madre o si el bebé nació antes de tiempo.

Los bebés que nacen con excesiva grasa acumulada como resultado de los altos niveles de azúcar de la madre durante el embarazo, tienden a ser obesos durante su infancia y edad adulta.

 ¿Cuánto dura la diabetes gestacional?

La diabetes gestacional generalmente desaparece luego de que nace el bebé, pero alrededor del 50% de las mujeres que la padece, presentan después diabetes tipo 2.

Por ello, es necesario que reduzcas el riesgo alcanzando un peso corporal saludable después de dar a luz. Asimismo, debes revisarte los niveles de azúcar en la sangre de 6 a 12 semanas después de que haya nacido el bebé y luego cada 1 a 3 años para asegurarte de que todo esté bajo control.

Cabe indicar que, en algunas mujeres, la diabetes gestacional se presenta en más de un embarazo.

Tratamiento para la diabetes gestacional

Hay muchas acciones que se pueden llevar a cabo para controlar la diabetes gestacional, entre las cuales se encuentran:

  • Llevar un registro bastante riguroso de cuáles son tus niveles de azúcar en la sangre, asistiendo a todos tus controles médicos.
  • Seguir una dieta balanceada, evitar productos azucarados, como los caramelos, las galletas, los pasteles y los refrescos o gaseosas y no saltarse las comidas, sobre todo el desayuno.
  • Realizar ejercicio moderado ya que ayuda al cuerpo a procesar la glucosa y hace que los niveles de azúcar en la sangre estén en su nivel adecuado.
  • Seguir la medicación recetada por el especialista cuando la alimentación saludable y la actividad física no sean suficientes.

 Después de que nazca tu bebé, es aconsejable que le des pecho. Existe evidencia que señala que el amamantar mejora el metabolismo de la glucosa y ayuda a prevenir la obesidad, además de reducir el riesgo de que tu bebé sufra de diabetes y otras enfermedades.

Ten en cuenta que existe la posibilidad de que tu bebé tenga tendencia a la obesidad durante su infancia o edad adulta, y de que pueda desarrollar diabetes o problemas cardiovasculares. Por ello, es importante ayudarle a mantener una dieta sana y equilibrada, y a mantenerse activo físicamente. Finalmente, recuerda comentarle al pediatra de tu niño que tuviste diabetes gestacional durante el embarazo.

En la Clínica San Pablo contamos con excelentes profesionales en la especialidad de Gineco-obstetricia, los cuales te ayudarán a resolver todas las dudas sobre tu embarazo y la diabetes. Reserva una cita online o contáctanos a través de nuestro chat de WhatsApp para acompañarte en esta nueva etapa.